Y cómo evitarlos sin sudar la gota gorda
Crear tu propia línea de productos es emocionante. Pero si estás leyendo esto, seguramente ya te diste cuenta de que elegir la botella correcta no es tan fácil como parece.
En Pascual i Eduardo llevamos años viendo de todo: fórmulas espectaculares en envases poco funcionales, y envases preciosos que no aguantan ni una mirada. Para que no caigas en esas trampas, aquí tienes los 5 errores más comunes al elegir botellas… y cómo evitar cada uno como un pro.
1. Enamorarme del diseño… sin mirar el tipo de producto
¡Error de principiante!
A veces te topas con una botella preciosa y piensas: “Esta es LA BOTELLA”. Pero no todos los productos se comportan igual. Un champú espeso no fluye igual que un sérum o un aceite. Por eso:
Piensa en la textura y viscosidad del producto
- Geles y líquidos → Botellas HDPE
- Productos más fluidos → Botellas PET
- Fórmulas delicadas → Airless
2. Elegir un tapón cualquiera (y que luego no cierre bien)
La botella es solo la mitad de la historia. El tapón tiene que cerrar bien, ser cómodo y no arruinar la experiencia del cliente. Si te equivocas, pueden pasar dos cosas horribles:
- Se sale el producto y todo se pringa.
- Tu cliente se enfada y no vuelve.
Combina correctamente la botella con el tapón adecuado:
- Rosca estándar para líquidos comunes
- Dosificador o spray para cosmética facial o corporal
- Precinto si necesitas más seguridad o protección
3. No probar el envase antes de hacer un pedido grande
¡Este es un clásico! Lo ves online, lo compras por mil unidades y luego descubres que el producto no sale bien, se atasca o se oxida.
En Pascual i Eduardo puedes comprar desde 10 unidades.
Haz pruebas, mira cómo responde tu fórmula, qué tal dosifica, si se adapta bien al uso diario. Y luego, cuando lo tengas claro… ¡ahí sí, lanza tu línea con confianza!
4. Ignorar el color del envase
El color no solo es estética, también tiene funciones prácticas. Por ejemplo, hay ingredientes (como aceites esenciales) que no se llevan bien con la luz solar directa.
Solución fácil:
- Usa envases ámbar o blancos opacos para proteger la fórmula.
- Combínalos con un diseño visualmente coherente con tu marca.
¡Recuerda! El color también habla de ti: minimalista, natural, glam… Elige el que diga más con menos.
5. No pensar en el usuario final
¿Tu botella cabe en una mano? ¿Se abre fácilmente? ¿Se puede usar en la ducha? A veces diseñamos para nosotros… pero vendemos para otros.
Piensa como tu cliente:
- ¿Quién lo va a usar?
- ¿Dónde lo va a usar?
- ¿Con qué frecuencia?
Ponle la vida fácil y tu packaging será tan amado como el producto.
Conclusión: el envase importa (¡y mucho!)
Si te has sentido identificado con alguno de estos errores, ¡bienvenido al club! Todos aprendemos sobre la marcha. Pero ahora ya tienes claro cómo evitarlos y acertar desde el principio.
En Pascual i Eduardo te ayudamos a elegir el mejor envase para tu producto, con asesoramiento personalizado, pedidos flexibles y stock inmediato. ¿Te ayudamos a encontrar tu botella ideal?




